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El título de la serie Nine Broken Letters (2002-2004), tiene para Elena del Rivero un doble sentido. Broken hace referencia, por un lado a la interrupción de una relación y por otro, al llamado “broken english” o “inglés roto”. Este término, describe el inglés “imperfecto” utilizado por personas con otra lengua materna.
Elena del Rivero decidió no hacer correcciones al transcribir posteriormente las cartas realizadas en un momento de crisis personal. Esta traducción, sin embargo, se presenta corregida para una mejor comprensión de su contenido.
Letter # 1
La habitación está vacía. La luz se va apagando y lloro porque no estamos juntos. Estoy sola, sin saber qué va a ocurrir. Intento olvidar para poder entender este espacio donde se producen nuestros encuentros. Hace mucho que no sé de ti. Se oyen animales a lo lejos, buscan algo que no pueden encontrar. Como yo que busco y no encuentro.
Una campana se escucha a lo lejos, suena el teléfono, ahora todo está en silencio.
Recuerdo cuando nos conocimos. Ahora estás tan lejos. Te recuerdo como algo leve y ligero, rodeado de arte; se me pone la carne de gallina cuando pienso en aquel primer encuentro. Hacía frío fuera, frío de invierno, no me acuerdo bien, pero me sentí a gusto.
Cae la noche como todas las noches. Sé poco de ti y lo poco que sé es muy confuso, no sé que quieres decirme, todo parece inconexo. Como los gritos de los lobos al anochecer, gritos que no entiendo, o las canciones de los pájaros, melodías y cantos que no comprendo.
Me adentro en la noche sin ti. Te siento cerca, estás ausente pero siempre presente, parte de mí sin tú saberlo ¿estás en mi vida?
Nos encontramos en ese espacio entre la conciencia y el sueño, el duermevela. Tú, que eres todo sentimiento pero que nunca estás junto a mí. Casi no he rozado tus manos pero siempre están en mis sueños , por la noche, en la oscuridad, siempre conmigo incluso cuando sé que no estás.
Y ahora que no soy lo que era, y que carezco de un lugar donde encontrarme, tú sigues estando ahí, secreto y escondido, sólo tú, pero no solo porque yo sigo estando dentro de ti, compañero solitario que no sabe dónde estoy. Al amanecer, cuando llega el día, desapareces antes de que me reconozcas, al igual que los lobos que huyen al apuntar el día, tú también me dejas.
Te deseo al igual que tú a mí, pero pertenecemos a lugares diferentes y por eso nos encontramos al caer la noche, cuando todo está en penumbra y los sentimientos son como los de los animales oliendo lo que les atrae. Siento entonces un deseo ardiente y la urgencia implacable de ser poseída.
La química de mis pastillas reacciona frente a mis deseos y sin poder controlar mis deseos caigo rendida en tus brazos.
Y desapareces...
La noche, las estrellas, la piel, tú y más allá el espacio donde te encuentro en mis sueños, tus dulces abrazos y eterno aliento. La piel, el olor y los deseos que nos mantienen vivos como animales que rebuscan en silencio, silenciosamente merodeando. ¿dónde vas a estar?
Letter # 2
Termina el día y, una vez más, trato de ordenar la habitación para empezar a escribirte de nuevo. Reina una gran paz en esta habitación donde, irremediablemente nos encontramos cada noche y los movimientos se hacen lentos.
La luna nueva se desliza detrás de un edificio, enciendo un cigarrillo y veo como desaparece sintiendo la tierra girar por debajo de mis pies. Escucho cómo los lobos y otros animales lloran a la luna. La biche brame au Claire de lune et pleure a se fondre les yeux. No lloro, tan solo te echo de menos: tú, que eres tan espartano y estoico, que piensas una cosa y luego quieres otra, ¿por qué? Sé todo sobre ti, pero me doy cuenta de que no sé nada. Me aterra tu ferocidad y tu sed, y me siento vulnerable en tu presencia, pero sigo buscando tus ojos que sé buscan los míos.
Sólo quiero ser quien soy y ser deseada como tal. Cuando estoy frente al tablero de ajedrez, siempre escojo las fichas blancas pero casi prefiero las negras pues corresponden a mi juego y no me muestran su estrategia.
Eres tan dulce, y todo tú me resultas tan entrañable, tu cariño, tu timidez, tu estar siempre en la nubes. Huyes cuando crees que me acerco demasiado. Y te sigues moviendo en la noche, conmigo, sin rumbo y despreocupado pero al mismo tiempo tenso, siempre intentando escaparte de ti mismo . No ves lo que tienes delante. Estoy aquí, y te estoy mirando porque la noche te trae a mi lado. Desapareces cuando llega el día, pero vuelves a la noche siguiente. Siempre junto a mí por la noche, desaparecido durante el día, una y otra vez. Así que estamos juntos noche tras noche tras noche tras noche, sin esfuerzo, ni compromiso, sin planes, en libertad y sin que haga pregunta alguna.
Los animales nocturnos empiezan a merodear por los árboles. Los adoro porque me indican que estás cerca y me avisan de que estás a punto de llegar. Tú perteneces a mis sueños y, como es en sueños cuando nos encontramos, estaremos por siempre juntos.
Quizás sea el pasado o el presente, no lo sé, pero sí siento que nada es real. Solo existe una forma de estar entre infinitas posibilidades y casi prefiero amar a un hombre o mujer, viejo o joven que pretender ser otra que no soy. Pero siempre te encuentro junto a mí, como para recordarme que te pertenezco a ti, y sólo por la noche.
Pasan los días y no sé dónde estás. Como un río, corres hacia otros parajes, viajando a lugares donde no me atrevo a ir porque me da miedo encontrarme contigo. Solo me siento segura en esta habitación vacía. Me da miedo salir a la calle por la noche, llena de luces, pues temo encontrarme contigo y que la luz destroce la imagen que guardo de ti.
Y estás conmigo cada noche, en penumbra, los lobos aullando, la piel de gallina, temblando y el cuerpo listo para ser poseído. Galopo sobre un caballo que desaparece en la niebla sabiendo que volverás al caer la noche. Sí, volverás para colmar estos sueños salvajes donde me adentro con la química de las pastillas mientras me escurro hacia ese lugar desconocido y sin nombre.
Letter # 3
Silencio, algo está a punto de ocurrir. Sin saber por qué, las cosas a mi alrededor se empiezan a mover, cambian de lugar, lentamente desaparecen y, de repente, no encuentro nada: han volado. Cierro los ojos y me dejo llevar. Floto dentro de una nube lista para abrazar cuanto está por llegar.
Por primera vez siento que no quiero estar sola.
La luna estaba hoy en fase de cuarto creciente pero cuando miré al cielo, no la pude encontrar, se había esfumado. Noche cálida, de calles bulliciosas. Las parejas van cogidas de la mano besándose. Me imagino que la gente seguirá casándose.
Tú no sabes que mis sentimientos cambian continuamente, débil y emotiva, siempre en constante fluir y buscando. Saltábamos de aquí a allá, moviéndonos entre dos barcazas, sin jamás lograr encontrarnos en la misma. El mar estaba crispado, pero no necesitábamos sujetarnos de la mano para no caernos. Iba a alzar la mano para cogerte, y ya te habías ido, a tu barca, otra vez, solo.
He convertido la espera en vocación. Me siento viva esperando y así he encontrado un propósito que cobra sentido durante estas noches de ensueño, en silencio, mientras espero alcanzar esos mundos que desaparecen repentinamente cuando me despierto durante la noche.
Tu ausencia inunda mi soledad. Nunca sabrás si sufro. No, realmente, no sufro. Mi desasosiego no tiene nada que ver con el tiempo. Me hago consciente de mi cuerpo y el amor que te tengo se transforma en una realidad que me lleva a tus brazos. No se trata de nombrar, o de decir, tampoco de encuentros o de partidas: esto son excusas para amantes que no aman. El amor que respiro no tiene lugar.
Te adoro. Amo tu sonrisa y la forma que tienes de mirarme. Tu sabiduría y tu distancia, tu amor y tus anhelos. Los míos, los tuyos. Yo soy.
La noche florece, y el animal que llevo dentro se despierta y me duelo entrepiernas al desear ser poseída en el sueño. No puedo verte, se ha hecho demasiado oscuro. La cabeza me empieza a dar vueltas mientras sigo pensando en ti.
Me he despertado en medio de la noche. Una luz pálida se cuela entre la persianas. Es domingo y está amaneciendo en Nueva York. Hace frío y huele a húmedo, veo nubecillas pulular por el cielo, quizás traigan lluvia.
Hay poca gente en la calle, unos aquí, otros allí. Algunos regresan de fiestas, pero hay otros como nosotros, que vagan por las calles sin nada que hacer, solos, buscando un lugar donde descansar, sabiendo de antemano que dicho lugar no existe.
Ruido callado y de repente los sonidos cotidianos empiezan a sonar.
Me vuelvo a la cama
Letter # 4
Deseo dos cosas al mismo tiempo: estar y desaparecer.
Eres como una piedra insensible al agua, te pareces al gigante estrujando un trozo de queso del cuento que mi madre solía contarme de pequeña. Me toca mover a mí: NF3
El sueño va tomando forma alejándome de tu realidad. Parece que vas a salir de viaje, pero ¿a dónde vas a ir cuando todo lo que podrías necesitar está aquí junto a ti? Al igual que todo lo que parece arte, no es arte, lo mismo ocurre con el amor.
Un día descifrarás este rompecabezas. Al igual que parte del agua que corre por una fuente se pierde, se evapora, también se evaporará este amor. Quizás tu también me ames pero no puedas vivir conmigo; Somos como dos personajes de novela: Marina y Boris. ¿Es cierto que hay gente que todavía se casa?
Estaba a punto de llamarte por teléfono, pero me paré en seco y en lugar de ello encendí un cigarrillo y pensé en el tipo de paso metafísico que estaba a punto de dar y la contradicción y ambivalencia de este pensamiento me trastocó la idea de quién era en ese momento. Muevo yo: KG8
Me preguntó si quería una copa y le contesté que esperara a la semana próxima y mientras tanto continuabas bullendo en mi cabeza y latiendo en mi sangre. A menudo pienso en ti, pero tu recuerdo se mezcla con las cuentas de teléfono, las llamadas, el tabaco y el vino. Y tú ¿piensas a menudo en mí?
La Guerra, Y ¿por qué no la paz?
¿Leerme? No, no te plantees este problema, ya que nunca vas a leer estas cartas. Quizás escuches el eco de una voz leyendo estas líneas, líneas que nunca fueron escritas para ser leídas, líneas que solo he podido escribir después de una larga espera y de noches eternas.
Rechazo y tedio. Te toca mover a ti: NFXH7
Pero ¿ por qué tengo que florecer de nuevo a esta edad madura, a través de ti, compañero desconocido, receptor de estas cartas, nunca enviadas y repletas de faltas?
Aquí llega de nuevo el animal, saliéndome de entre las piernas como una necesidad de crear que solo se calmará cuando se satisfaga la urgencia. Entonces me iré a otras tierras para poder soñar los sueños que me abandonaron hace ya mucho tiempo, y de nuevo la química me llevará lejos, más lejos si cabe de lo que nunca pude imaginar. Y al despertar habré olvidado dónde esos sueños fueron a parar. Te has disuelto ahora y eres todo agua.
Pero volveremos a estar juntos y verás perlas caer por las paredes, como lágrimas borbotando de corazones heridos. Y estarás allí para verlas caer y no dejarás de hablar mientas las lágrimas continúan cayendo y resbalando por tu cara.
Qué vida tan complicada… me urge llegar a ti, pero todo parece disolverse en arena. Recojo la arena del suelo y, de repente, me encuentro con las manos vacías. Solo veo una perla que se ha quedado escondida entre los dedos. Una perla que no pudo huir al mar: tú Vuelvo a desearte, sola.
Letter # 5
Querido,
La habitación es la misma, enorme, sin puertas, y con una gran ventana. Un espacio prácticamente vacío que está a punto de llenarse de recuerdos y sueños. Te busco pero no estás aquí. La niebla es densa. No tengo palabras. No puedo nombrar tu nombre, la cabeza me empieza a girar y me echo a volar.
Y te has ido en silencio, compañero desconocido, te has ido al igual que el verano que nos abandonó y nos dejó solos.
Sonámbula, pero al mismo tiempo consciente, siento como la noche me invade, ese momento cuando el día empieza a cobrar sentido para mí.
Corre una brisa suave como las que soplan a finales de Septiembre. Desde la ventana, veo a la gente caminando rápidamente por la calle como si de nuevo tuvieran muchas cosas que hacer después de la tragedia. Mientras me tomo un té y ojeo el periódico leo que las noticias del mundo no son buenas. Prevalece la ignorancia por doquier; prefieren actuar que pensar. Todo es un torbellino, pero tengo que centrarme para hacer lo que tengo que hacer. El tiempo nos abandona irremediablemente en este impass donde parece imposible actuar. Y llega la noche, ese momento cuando emerge el animal que llevamos dentro para recordarnos lo que somos, lo que podríamos ser y no somos.
La luna crece y también mis deseos. No puedo regresar a casa porque tú no estás allí. Nuestra vida, tan ordinaria, se ve destrozada por las circunstancias. Mis sueños están sellados; ni siquiera nos está permitido soñar, únicamente tengo conciencia de ser durante estos silencios fragmentados que la noche me trae. Un velo de gasa blanca me cubre los ojos y me transporta lentamente a esas tierras del más allá. De repente, todos se han ido. El velo se hace más grueso con la química. ¿Dónde estás? Intento alcanzarte, pero delante solo tengo el abismo, el vacío adonde van a parar mis sueños. Busco, pasa el tiempo, hasta que el reino de la noche se hace insoportable y, sin resistencia, me abandono, me entrego, y claudico.
Qué inmenso es este lugar sin nombre. Veo una fuente manando agua y como la ninfa entro en el sueño sagrado. Permanezco allí sola, sin embargo el inconsciente te sigue recordando, pero se ha hecho tan tarde que mi cuerpo cede y sin temor alguno se hace uno contigo en un espacio que no nos pertenece a ninguno de los dos.
Una voz me dice que has regresado. Me despierto y la luz se está filtrando por la ventana. Te has esfumado de mis sueños, el día es trabajo y el trabajo es día y una vez más me encuentro sin deseo alguno y me entrego a la rutina diaria.
Creo que ya comprendo lo que tanto me aflige, nunca enviar estas cartas y por lo tanto nunca recibir respuesta. Sin embargo, ni el tiempo ni la distancia podrán silenciarme. Siento lo mismo si estoy aquí o allá pero siempre espero a que llegue la noche porque es en ella donde me encuentro contigo.
Alguien me trajo margaritas hoy.
Eres tan dulce y sufres tanto por mí, pero siempre en la distancia. Ahora estás dormido, y no puedes defenderte: es ahora cuando más te amo.
Letter # 6
¡Vuela, vuela hasta perderte! El espacio es tan amplio y lleno de luz, tan silencioso y tranquilo que parece como si una performance estuviera a punto de empezar pero, ¿dónde están los actores?
Los verbos soy y no estoy están siempre por medio, engañándome, ambivalentes, y misteriosos.
No sé muy bien quién eres. Tus palabras me suenan a raro, me resultan efímeras, como si fueran copos de nieve flotando en un espacio inexistente. Un puñado de confetti lanzados al aire donde toman cuerpo en una realidad que no es la mía.
No tengas miedo. Estoy comprometida. Casi prefiero quedarme donde estoy. Pero por favor, continua enviándome e mails. Puedes hacerlo sin miedo porque realmente yo no soy yo y los días son muy tristes.
Nací sin lugar y así continuo. No puedo encontrar mi país en ningún sitio, sin embargo llevo encima el peso de toda una tierra que me vio nacer y que se fragmenta para cobrar un nuevo sentido.
Llega la noche, el momento para que comience esta performance, los actores y el público no están preparados: Me quedo quieta, estoy mojada como cuando pienso en ti, sin sentimientos, pero no, sí los tengo porque me ablando con el silencio de la noche.
Te siento cercano en ese lugar tan lejos donde has ido allende los mares. Esa tierra bañada por las fragancias de juventud que hicieron mis delicias. El aire allí es muy suave como lo es aquí esta noche, húmedo como el animal que cobra vida entre mis piernas. Se pueden dar paseos deliciosos allí donde estás y siempre llenos de sorpresas que te conectan con el más allá. Proserpina está cerca, no te olvides de ir a verla.
Cuanto más me das, más siento tu distancia, cuanto menos te doy, más cerca estoy de ti.
No se trata de no echarte de menos.
No, ya no. Tu regreso me traerá memorias de hace tiempo. Las he guardado todas en las esquinas de mi cabeza, como postales que coleccionan los turistas hambrientos de recordar donde han estado.
Todo fluye, en ese fluir nos encontramos, fluye la sangre y fluye el río, fluye el amor y desaparece mucho antes de darnos cuenta.
Acércate ahora que no puedes.
Las excusas siempre las tenemos a mano y como muros nos separan, pero sin ellas no sabríamos cómo encontrarnos. No podríamos soportar su falta. Sin embargo, es en este espacio inexitente donde mis sueños empiezan.
Apoyo la cabeza sobre la almohada, me acurruco. Me abalanzo hacia un posible abrazo amoroso pero tus brazos se quedan atrás, ¿acaso es esto lo que se siente cuando uno muere?. Un momento de delirio fugaz que, ojalá durara toda una eternidad.
Corre, corre, siempre corriendo empujada por un deseo extraño de que me dejen en paz. Las noticias me abruman, los papeles se me acumulan sobre el escritorio, y el tiempo es un don que no me produce placer estos días tan somnolientos.
Letter # 7
Mi querido amigo,
Estoy segura de que era una cucaracha pero tú seguías empeñado en que era el perro de arriba.
Cuando salí de casa para ir a cenar, el aire era fresco, como de invierno. Pero en una noche de luna llena, me siento a gusto, haga frío o calor.
Vuelvo a casa. Siento tu mirada caer sobre mí.Te recuerdo y me pongo a escribirte de nuevo. Pienso en el placer del que tanto miedo tengo. Entiéndeme. Asocio el placer contigo; el que siento cuando pienso en ti, ese placer que me hace deletrear tu nombre mientras duermo. Todo depende de lo que tú quieras.
Impaciencia, resignación. Devoción, pena.
La vida con subidas y bajadas, dura y tierna, pero vida, después de todo. Y ¿hay algo que tenga más valor? ¿Qué haría yo sin la vida? ¿Te estaría escribiendo estas cartas? ¿Me convertiría en música cuando te veo?, como un violín mudo que de repente se pone a cantar.
Qué ternura la tuya y qué emocionante el viaje que nos espera. ¿Qué eres un animal, un pájaro o un alma perdida que rebusca en medio del vacío?
El amor nos abandona por sorpresa. La bestia se mueve sin un lugar donde descansar, atormentada por deseos brutales. El pelo se me pone de punta, ¿por qué no tengo un lugar? Pero llega la noche y suavemente nos saca de la realidad y nos adentra hacia el mundo impensado de los sueños donde poder escaparnos de esta irrealidad que pretende ser real: el día.
¿Te sientes solo?
¿Yo? Tan solo intento remendar mi vida mientras vivo. A veces, los sueños ayudan, pero a menudo me encuentro soñando en mitad de la calle, sin saber a dónde voy.
Muevo peón y pierdo el rey: Los peones no me ofrecen protección alguna. La batalla está dividida en dos y no sé qué lado tomar. Me gustaría quedarme contigo, pero siento que ahora mismo estoy al otro lado. Permíteme estar triste.
Escucho el clic clac de un grifo que gotea como única compañía. Un día a la puesta de sol te acercarás, te meterás entre mis piernas buscando el animal que oliste en la distancia y yo estaré aquí esperándote. Pero mientras tanto, se hace tarde y hace frío.
Me echo la manta por encima, y como siempre, siento la química poseerme y arrastrarme hacia el silencio de los sueños que desaparecerán cuando llegue el día. Pero el placer habrá sido suficiente como para ayudar a que los días fluyan, hasta el regreso de otra noche, sin fin.
Letter # 8
Hoy he vuelto a ese lugar que antes llamaba casa: desolado, vacío, tierra baldía: triste como una habitación sin vistas, procuré no mirar por las ventanas pues no había más que un matojo de hierros desvencijados, cables y trozos de papel. El graffiti sobre la pared de HSH todavía estaba allí, como si alguien hubiera tenido miedo de pintar encima.
Está atardeciendo y llueve; una voz me adelanta que me espera otra noche sin sueño. De nuevo pienso en ti, inseparable compañero. Hoy he llorado, mis lagrimas eran lentas como rios buscando el final. Algo dentro de mí se ha hecho trizas. Miré buscando fragmentos de vida, pero no encontré ninguno.
Te he amado desde el primer momento en que te vi. ¿Qué tipo de amor? Pues esa clase de conspiración donde las horas no cuentan. El camino en frente se dividía en dos , a la derecha y a la izquierda y nos fuimos por diferentes caminos.
Por una coincidencia misteriosa, te encontré de nuevo al cabo del tiempo. No me acordaba de ti, pero tu recuerdo me inundó toda yo de nuevo. Otra vez, el camino se dividía y antes de que hubiera podido decir una palabra, ya te habías marchado. Sentí que sólo me dejabas con el deseo.
Nada ha cambiado. Ardo por dentro y deseo que me poseas: mis pechos erectos y mi cuerpo es fuego . Te deseo, pero no, te anhelo pero no tanto. El camino está plagado de impedimentos, convenciones, esperanzas y sin querer nos destrozamos a nosotros mismos, espantamos al animal que queremos ser.
Rota y abandonada, vacía y sola temo que vivir en una habitación sin vistas es como vivir en el olvido. A través de la memoria, siempre distorsionada por el paso del tiempo, recordamos lo que fuimos, fragmentos desconectados de un proyecto planeado pero fracasado desde el principio.
No veo la fuente hoy. El metro sigue chirriando por debajo. Los pasajeros entran y salen ausentes. ¿Estás todavía ahí para escucharme? Los coches salpican agua al pasar. La gente en las aceras da saltos como si se despertara de un sueño. Todo sigue igual.
Pero todavía sueño con tu amor. Encerrado entre rejas, pareces nunca sentirte libre. Me pregunto si sabes lo mucho que me diste y lo que me hicieron sentir tus palabras.
Nuestros encuentros eran fortuitos, y no estaba previsto que nos fuéramos a enamorar. Tratábamos de mantener la distancia, ¿qué otra cosa podíamos hacer?
¡Mira! Es luna llena. La luna llena siempre me produce una gran alegría, el cuerpo se me ensancha y crece y me veo inundada por deseos incontrolables, sobre todo en verano.
Y de esa misma forma te deseo hoy, como si el tiempo se pudiera recuperar mágicamente. A ti, a quien he amado sin medida, en mis noches de ensueño.
Letter # 9
Viernes
¿Me quieres? ¿Te qué?
Normalmente no coincidimos en las cosas sencillas, pero siempre estamos de acuerdo sobre los grandes asuntos. He recibido una invitación de un Winterrise muy prometedor. El invierno me convierte en una especie de mujer sin sombra.
¡Ojalá pudiera seducirte con la palabra! pero me he quedado muda, como una piedra, sin sentimientos, como una roca, sin necesidades. Los días pasan, plagados de rutinas que no me producen ninguna felicidad. De hecho he perdido toda la alegría.
A veces hago las paces con el pasado, pero, de pronto, el silencio da paso a unos sentimientos incontrolables que me encogen el alma. Quizás no sea tan fácil entenderme o quizás no haya nada que entender. Miro y veo el vacío. Estás ahí, nos besamos en la oscuridad.
La noche se llena de luces desesperadas. Pero no hay nada que encontrar. ¿Arte? No. ¿Qué buscas con esa linterna? ¿Un céntimo? La sala estaba llena de gente con lucecitas azules en la mano. Todos buscando y nadie encontrando. El espectáculo.
Templanza, tristeza y basura.
Regresas en dos días. Espero tu vuelta sabiendo que quizás no te vaya a ver enseguida. Continuas ocupado y sintiéndote culpable por ello. Lo intentas disimular, pero no puedes remediarlo. ¿Culpa? ¿Por qué te sientes tan culpable?
¡Silencio! La noche se hace transparente y la luz de la luna se filtra por entre las lloronas nubes. Lentamente el cielo se oscurece, la calles se vacían. Oigo discutir a un taxista, se oyen ruidos a lo lejos. Volvieron a quitar el póster de las torres que se veía desde las ventanas y por segunda vez las torres cayeron para siempre.
No tengo con quién compartir esta historia, tan secreta se ha hecho mi vida. ¿Qué ocurre? Desesperación y todos salen huyendo.
Oigo de nuevo al metro jadear por debajo de la calle. La lluvia se ha hecho intensa.
Necesito huir de aquí. Se hace tarde y espero y espero hasta que la química se haga cargo de la situación. Le he dado todo el poder para que me obligue a continuar, para que me ordene descansar. Estoy rendida ante ella, soy su humilde sirvienta: no resisto, ya no.
Ahora casi navego, los sueños se largan conmigo, lo son todo para mí incluso si no son más que sueños.
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